martes, 10 de mayo de 2011

CONTRA LA VIOLENCIA , UNA POESÍA

Cuando hace pocos días que Arancha E.N. fue apuñalada salvajemente por su ex marido hasta causarle la muerte, queremos desde esta bitacora publicar esta emotiva poesía de FRANCISCO BERNAL ASENSIO que nos llegó  hace un tiempo gracias a su hijo Ivan, que es compañero nuestro en el CEIP José Díaz Díaz, y que por desgracia ha sido premonitoria.
Dentro del poemario publicado por el autor en la editorial Arraez, nos ha aportado esta: 
SEGUNDA OPORTUNIDAD
Mujer, perdona, mujer.
He vuelto triste y cansado,
sin orgullo, derrotado,
cabizbajo, enamorado,
abominando mi ayer.
Traigo mi mano tendida,
suplicando comprensión.
Sé que fue ancha la herida,
mas todo cambia en la vida
y mucho he cambiado yo.
Hoy con el alma te pido
me recibas sin rencor,
que hagamos un nuevo nido
e iniciemos el camino
de la ilusión y el amor.
Cambiaré golpes por besos,
en un trono te alzaré;
de tus brazos seré preso
y sabrá hasta el universo
lo que te amo y te amé.

Un ángel le dice:”¡¡ NO!!.
No ha cambiado, sigue igual;
te ha mentido, te mintió;
te volverá a maltratar.
¡ No le otorgues perdón!”

Otra voz le llega queda,
sinuosa y convincente,
untuosa y zalamera:
“ siempre ha sido buena gente,
permítele que te quiera...”
Su aliento apestoso quema,
aliento de muerte,
de azufre y hoguera.

Lloran graves las campanas;
tañen mensajes de pena.
Céfiro frío que hiela;
lluvia fina que acompaña.
La multitud se congrega;
se oyen rezos, se oyen quejas
y alaridos de dolor.

Y unos niños, tez de cera,
en los ojos el terror,
en la mente la tragedia,
sin comprender la razón,
siguen a la madre muerta.
¡Veinte puñaladas negras
pararon su corazón!

Francisco Bernal Asensio, nació en Huércal Overa en 1939.A los 12 años, tras la muerte de su padre, ingresa interno en las Escuelas Pías de Valencia, donde cursa el Bachiller Superior.
Durante estos años, leyó con entusiasmo a los clásicos  y diversos autores de los siglos XIX y XX, prestando especial atención a la poesía popular andaluza (Pemán, Carlos de Luna, Luis Chamizo, etc.)
Muy despegado de lo urbano, muestra verdadero amor por la naturaleza y se refugia en el campo, donde encuentra la esencia de inspiración que refleja su poesía.